Cibervoluntarios en el proyecto Grundtving de educación para adultos
Lunes, 24 de Agosto de 2009
Que Cibervoluntarios es una organización dinámica es algo que todos los que contactamos con ella detectamos en los primeros minutos y que a un proyecto sucede otro se ve a diario.
Pero que me diera la oportunidad de participar en un proyecto europeo de difusión de las nuevas tecnologías entre personas de más de 55 años (los llamados Seniors) no me lo esperaba.
Se ha dicho que las oportunidades han de cogerse al vuelo y eso fue lo que hice. ¿Qué puede ser mas atrayente que aprender como se las ingenian en el resto de Europa para mejorar la calidad de vida de las personas mayores facilitándoles la vida diaria?
Siete países participan en un proyecto que lleva ya dos años de andadura y en cada encuentro la experiencia se enriquece y la coincidencia de criterios estimula la creación de nuevas ideas. El encuentro era en Turquía, en esta ocasión; y he de decir que nuestros anfitriones no solo pusieron los medios para que las jornadas se pudieran desarrollar a gusto de todos si no que nos mostraron tal cordialidad y capacidad de trabajo que simplemente ya no puedo pensar en Turquía mas que como otro socio comunitario. Espero que lo sea pronto.
Era algo fascinante ver como se exponían las estadísticas de aceptación del proyecto y su desarrollo y se preparaban los siguientes encuentros en Italia, España, Alemania… Viéndoles trabajar con tan aparente facilidad tuve la certeza de que no hay brecha digital que valga, ni obstáculo de comprensión que no se pueda superar; porque el proyecto ilusiona y cuando concluya, con certeza habrá otros en marcha.
Digo esto no solo porque esta sea la voluntad que existe en las instituciones europeas y no solo porque nunca faltarán personas que quieran dedicarle su tiempo. Es el desarrollo de las propias tecnologías lo que hace posible que una idea así avance indefinidamente. Hoy tenemos unos medios técnicos, una red global, mañana tendremos mas medios, mejores y mas baratos. Esto hará posible que los proyectos sean más frecuentes y ambiciosos.
El privilegio es poder asistir ahora a la ebullición de las ideas a la ilusión de quienes saben que lo que hacen merece la pena. Muchas cosas se harán en el futuro, pero estos momentos son irrepetibles.
Guillermo Lobeto




